“Harás que me dé un infarto”…
La profunda cicatriz en la cara de él…
Pedía dinero para salir del paso…
Sus oídos estaban atentos a lo que decía…
Científicos develan dos misterios…
Cansado por la celeridad de sus obligaciones…
Me imaginé rodeado de girasoles…
Ya no había palabras…
En la calle donde florecía el lugar que había visto a mi familia desarrollarse por dos generaciones, aparecía una vez al mes una caravana…
La situación estaba tensa, pero no perdía la parte divertida. Aunque quizás no debería de ser divertida en lo absoluto…